Melanie Griffith, abordo del ferry de Staten Islan, acudía cada día a su oficina de Manhattan. Una vez en el despacho, cambiaba las Deportivas que llevaba por unos tacones de vértigo. Corría el año 1988 y la película se llamaba Working Girl. Es probable que los guionistas de hoy cambiaran la escena y Tess McGill, nombre de Griffith en la película, luciera deportivas durante todo el tiempo al más puro Street Style, o estilo de la calle, sin alterar ni un ápice su estilo de mujer ejecutiva dispuesta a reivindicar el lugar que le corresponde.

Zapato de cordones de Thierry Rabotin

Las deportivas ya no son sinónimo de deporte, exclusivamente. Lo son de versatilidad, confortabilidad y estilo. Las han adaptado a todos los gustos, colores y tejidos. Las fabrican con o sin plataforma, con o sin cordones.

Las faldas –largas o cortas-, los pantalones -estrechos, anchos-, los vestidos… nada desentona si se opta por vestir los pies con unas deportivas con clase y personalidad, como las que encontraras en nuestra tienda.

Bambas de FipFlop

Están de moda y sí, se puede optar por seguir teniéndolas relegadas en la bolsa del gimnasio. Hay que atreverse, porque cuando se prueban se repite.

¡¡¡Seguimos de rebajas!!!