Existen unas prendas de ropa que, cuando hace frío, son esenciales como apoyo al resto de la indumentaria y como sinónimo de confort. Les podríamos llamar sobretodo; es decir que van por encima de todo y nos protegen. Las primeras referencias que tenemos de este tipo de piezas nos llegan de tiempos muy remotos. Nuestros antecesores prehistóricos ya se cubrían con pieles para cuidarse ante las inclemencias del tiempo. Hoy se ha recorrido mucho trecho y ahora los abrigos se nos presentan como piezas delicadas, especiales y hermosas.

Devota y Lomba con la colección Ray Musgo

Antes de llegar a hoy, y bastante después de la prehistoria, existió, más o menos hacia la Edad Media, una prenda que en el norte de Europa denominaron “hopalanda”, una túnica negra confeccionada con muchos metros de pesado tejido y, por tanto, con gran caída. Algunos cuadros de artistas de la época, como Jan Van Eyck, nos explican muy bien cómo eran esas “hopalandas”. Más adelante, en plena época barroca, apareció el “ferreruelo”, una prenda exterior a modo de capa, sin mangas y cuello, que cubría los hombros, la espalda y parte del pecho.

Botín de Homers

Abrigo viene de la palabra latina apricus y significa defensa contra el frío.  A diferencia de otros sobretodos, los abrigos suelen llegar hasta por debajo de las caderas y abrocharse frontalmente con botones, aunque los hay también con cremalleras u otros artilugios, como cuernos de concha, pero aquí hablaríamos de algo parecido a la famosa trenca que nos recuerda épocas estudiantiles.

Abrigo rosa de Sfizio

Nuestras marcas favoritas, Sfizio y Devota y Lomba, esta temporada nos presentan abrigos de ensueño. La italiana, en un corte clásico con colores dulces como las peladillas –rosa y azul-, y la segunda, una pieza algo más corta y original, en una especie de pata de gallo que juega con el azul marino, el rojo, el blanco, el negro acompañados de hebras brillantes en plateado.  Otras son las propuestas que nos llegan de la mano de Isabel Canal. Merece la pena que nos visitéis para verlas, probarlas y disfrutarlas. ¡Os esperamos con los abrigos!¡