Nacieron entre los castillos del Valle del Loira en 1968, como una aventura revolucionaria que quería insuflar a los pies libertad y color. Pierre Robert i Andrée Helaine fueron sus creadores y, tal vez, influidos por los maravillosos paisajes de esa zona francesa, de sus bocetos surgieron unos zapatos inimitables y vibrantes. Son los Arche. a cuya cabeza hoy están los descendientes de sus creadores: Catherine y Pierre-Emmanuel

Las bailarinas de Arche de colores y formas

Arché, con acento, significa principio u origen. Es un concepto que surge de la filosofía griega. Se trata del primer elemento de todas las cosas. Suprimido el acento nos queda una palabra, ya marca, que puede ser el principio de todo en un zapato que se precie: modernidad sin estridencias para resultar atemporal, flexibilidad, durabilidad y unas suelas anatómicas que, desde 1976, se fabrican con puro látex hevea, un material que procede de la Indonesia tropical y muy difícil de recolectar. Explican que cada árbol sólo produce 50 gramos al día y que debe recogerse a primera hora de la mañana para evitar que se solidifique.

Sneaker elegante de Arche

Las formas de Arche son inconfundibles

En la elaboración de las suelas está uno de los tesoros más preciados de Arche, la capacidad de repartir la presión del pie porque se redistribuye toda la energía de cada pisada con el único objetivo de ofrecer confortabilidad y bienestar. De texturas suaves y ligeras gracias al suave cuero que utilizan, un cuero de grano entero y cuero de vaca   nubucked, similar a la que se utiliza para fabricar los guantes, unido a las técnicas tradicionales de curtido que se utilizan en su proceso de fabricación, propicia que cada par es una pieza especial de bellos colores. A partir de una paleta de colores amplia, los creativos seleccionan unos 25. El resultado da unas propuestas elegantes, originales y contemporáneas Todo eso y más se puede descubrir temporada a temporada sin que ninguna decepcione.

Azules de Arche

Los artesanos y artesanas que fabrican manualmente cada uno de los zapatos utilizan cien pasos hasta que éstos están listos para llegar a los pies más exigentes. Hoy, están en 34 países del mundo y su producción anual está en torno a los 700.000 zapatos. En Vaga Falena somos fieles a Arche porque nos gustan y gustan.