Con el tiempo, hemos comprobado que los botines y las botas no sólo son para el invierno, pero constatamos que cuando hace frío nos gusta llevar los pies protegidos. Si los llevamos calientes nos sentimos mucho mejor. Y qué mejor que unas botas o unos botines. Cañas y suelas para todos los gustos. Clásicas o rompedoras, modernas y originales.

La bota no fue una opción calzado para la mujer hasta el siglo XIX. Antes, sólo las usaban los varones. Fue más o menos hacia el año 1830, de la mano de los grandes cambios, cuando las mujeres se aventuraron a desafiar las normas con delicados y elegantes modelos, a juego con los tocados.

Botín de la forma SIENA de Homers

Los artesanos del mundo del calzado se esmeran cada temporada por ofrecer nuevos diseños de botas y botines con vocación de dejar huella. Estéticas depuradas y elegantes que juegan con los colores y los adornos o estampados. Con cordones o sin, con cremallera o sin ella. Con ganchos metálicos, hebillas, forrados de borrego o con adornos, sutiles o vistosos, que buscan para la originalidad, lo exclusivo, sin renunciar al confort.

Botín forrado de piel de Homers

Las botas estilo militar hace un tiempo que empezaron a asomar en algunas pasarelas para llamar nuestra atención. Poco a poco se han ido instalando entre las propuestas de temporada, una opción que hoy ya va más allá de lo rompedor. De las subculturas grunge, gótica, punki, heavy metal o similares, en definitiva, de algunas tribus urbanas, hemos pasado a opciones mucho más sofisticadas que, sin abandonar el toque motero o militar, complementan a la perfección un traje chaqueta, un conjunto de punto, un vestido mini o uno largo, o el aspecto que más guste.

Suelas de caucho o carbono, dentadas, planas o algo elevadas, con plataforma o tacón. Las propuestas son muy variadas, la mayoría en negro, es cierto, pero también aparecen en otros tonos sin perder dejar ese toque tan especial. En Vaga Falena nos gusta potenciar ese lado desenfadado que muchas llevamos dentro, aunque no lo sepamos.