Un regalo es algo que se entrega sin pedir nada a cambio, según reza la definición de la palabra. Y dicen que quien regala es más feliz que quien recibe, porque ello encierra una acción de afecto y/o reconocimiento hacia la persona que es obsequiada. No discutiremos esa afirmación, sabios y sabias tiene la psicología para que desde aquí entremos en debates, aunque nos atrevemos a decir que sentirnos regaladas también nos gusta, y mucho.

No hay coincidencia respecto al origen de la tradición del regalo para Navidad. Algunos escritos lo sitúan en la antigua Roma cuando se celebraban las Saturnalia i Sigillaria, el período comprendido entre el 17 y el 23 de diciembre en el que las tareas agrícolas se interrumpían hasta la siguiente siembra.

Bolso de Homers

Religión y paganismo van de la mano a la hora de situar y explicar las tradiciones, y la de los regalos también. En Vaga Falena tenemos muchas propuestas para regalar y para ser regaladas. Ahí está la capacidad de cada una o de cada uno para acertar. Hay personas que siempre dan en el clavo, suelen ser las más observadoras y atentas, que captan las apetencias de aquellas a las que va dirigido su regalo. Pero también podemos ser proactivas y, siempre a través de insinuaciones, directas o indirectas, dar pistas con menciones o comentarios, tanto para dar como para recibir.

Bolso de Jack Gomme

¿No os apetecería un bolso de Jack Gomme? Grande, pequeño, mochila, petaca… Son únicos, originales y de una calidad extra. Pero quien dice un bolso, con un libro dentro, tal vez, ¿por qué no unos zapatos o botines o botas? No se suelen regalar, porque el temor a no acertar con el número puede ser disuasorio, pero si no nos arriesgamos seguro que no acertamos.

Botín campero de Homers

La sorpresa es un factor esencial a la hora de regalar y, claro está, a la hora de recibir. Una pieza de ropa única puede ser una opción muy interesante. Pantalones, blusas, suéteres, vestidos, abrigos… tantas posibilidades como gustos. En Vaga Falena tenemos unas cuantas que seguro os harán felices. Eso sí, a la hora de regalar, mejor pensamos en la persona que va ser objeto de nuestro detalle no en lo que nos gustaría a nosotras que nos regalaran.